El maní convierte a Córdoba en supermercado del mundo | Clarín Rural

Compartimos el artículo publicado por Clarín Rural y Agrovoz, el pasado 19 de junio de 2018.

El maní convierte a Córdoba en supermercado del mundo

Las mejoras tecnológicas en el cultivo no sólo permiten exportar maní confitería “blancheado”, sino también maní frito, tostado, garrapiñada, maní con chocolate, pasta y manteca de maní y demás productos, tanto a granel como empaquetados. 

Juan Raggio – Clarín Rural

Son varios los adelantos tecnológicos aplicados en el cultivo de maní que generaron mejoras sustanciales tanto en la productividad como en la calidad.

Desde el sector productivo se piensa que existe un trabajo bastante grande por delante que implica difundir las bondades para la salud humana de esta fruta seca. En el país, se consume aproximadamente 250 gramos per cápita y por año, en tanto que en Europa y en Estados Unidos se consumen de seis a siete kilos per cápita y por año.

Como parte de los avances en el cultivo, está próxima a salir al mercado una variedad resistente a carbón de maní, enfermedad que ataca a la vaina y causa pérdidas importantes en cantidad y calidad de cosecha.

Genética. La incorporación de variedades alto oleico, un salto importante.

En los 90, el control de viruela marcó un antes y un después en el rinde a cosecha. La aparición de fungicidas efectivos, fue un gran avance en la producción; la enfermedad está presente y sin embargo no es un problema, teniendo lo recaudos necesarios.

El ingeniero agrónomo Guillemo Cavigliasso, gerente de producción primaria de la firma Prodeman SA –una de las empresas líderes en producción y exportación, con planta industrial en General Cabrera— ofreció un panorama de estos avances   alcanzados con el cultivo en la región central del país.

Salto genético

En los primeros años de la década de 2000, un salto en genética importante fue la incorporación de variedades alto oleico, que posiciona a la industria en el mundo con un producto de más vida sana y saludable en góndola. De esta manera, el maní argentino es uno de los más demandados. En la actualidad, el 95 por ciento de la producción nacional se compone de variedades alto oleico. El desarrollo de esta genética, ha sido impulsado por semilleros privados.

Siembra directa

En labranzas, se ha cambiado de raíz el panorama con la excelente adaptación del cultivo al sistema de producción en siembra directa. En la actualidad, casi el 80 por ciento del maní se siembra en directa, sin laboreos.

Planteo agronómico. Maní sobre rastrojo.

Por otro lado, en los últimos cinco años, la aparición de nuevos terápicos y la práctica del tratamiento profesional de semillas han disminuido los kilos por hectárea. Mejorar y ser más eficiente en el tratamiento reduce mucho los costos de siembra. El tratamiento profesional de semillas ayudó a bajar los granos colocados por metro lineal e indujo al uso de las sembradoras con dosificación neumática, mejorando la distribución de semilla en el surco.

Costos de producción

En lo referente al costo de producción, es necesario diferenciar entre el productor que siembra sobre campo propio y que invierte unos 900 dólares por hectárea para la siembra, del que trabaja en campo alquilado, que deberá sumar otros 400 ó 500 dólares en concepto de arrendamiento, dependiendo de la zona y la distancia a plantas procesadoras.

Logística de cosecha

En la logística de cosecha, hay maquinaria disponible para cubrir la demanda, aunque el tiempo húmedo de las últimas campañas, hace notar que no todas las plantas cuentan con gran infraestructura de secado, debido a lo cual se atrasa la cosecha y se afecta la cantidad y la calidad del producto resultante.

En la actualidad, un rinde de punta ronda las seis a siete toneladas por hectárea, mientras que los valores medios se ubican entre las tres y 3,5 toneladas. Obviamente, es un cultivo que se hace en zonas específicas, debido a que requiere suelos arenosos y ciertas condiciones de clima que se ajustan al área centro sur de Córdoba.

Innovación a futuro

Las mejoras a lo largo de los últimos años han permitido duplicar los rindes promedio, y es necesario continuar trabajando en genética y agricultura de precisión para poder seguir levantando los rendimientos promedio.

También hay que considerar que no es posible extender la actividad a otras zonas, con lo que resulta necesario hacer foco en aumentar el rinde por hectárea manisera.

Cosecha. Después del arrancado mecánico, la secuencia continúa con la recolección.

En este sentido, la genética juega un papel fundamental en el logro de los mejores rindes; se deberá avanzar a fin de lograr resistencias y tolerancias a enfermedades, a estrés hídrico, ciclo del cultivo, satisfacer diferentes necesidades de la industria como la forma y tamaño del grano, características organolépticas, entre otras.

Al respecto, se nota una mayor dedicación de las empresas y cabe esperar que se presentarán diferentes opciones de materiales y que cada variedad será plantada donde exprese su máximo potencial.

Proceso industrial

En los ´90, la Argentina fue un gran exportador de maní confitería. El único proceso industrial que se aplicaba era el descascarado, el resto del valor agregado lo generaban clientes en destino.

En los 2000 comenzaron a generarse plantas de “blancheado”, proceso por el cual se toma el maní confitería y se le extrae el tegumento color rosado. Se comenzó a  agregar valor y a participar de esos procesos que hasta ese momento se llevaban a cabo en destino.

Con el tiempo y la actitud proclive a agregar valor hoy se exporta maní frito, tostado, garrapiñada, maní con chocolate, pasta y manteca de maní y demás productos que se comercializan tanto a granel como empaquetados, según indicaciones del cliente.

La apuesta de Prodeman

La empresa de General Cabrera se ha posicionado con su marca de snacks Maní King, con los mismos estándares que exigen los países más avanzados y desarrollados industrialmente.

Bioenergía. Planta de generación de Prodeman, a base de cáscara de maní.

También ha incorporado la planta de generación de energía eléctrica, alimentada puramente a cáscara de maní, que no solo permite resolver el problema ambiental de los residuos, sino también abastecer con energía limpia a la red nacional y alimentar a más de ocho mil hogares.

Fuente: Agrovoz