El maní ofrece más oportunidades que amenazas | Agrovoz

Compartimos el informe especial sobre el World Peanut Meeting publicado en Agrovoz el día 11 de julio de 2020.

El maní ofrece más oportunidades que amenazas

En un congreso mundial, organizado por la Cámara Argentina del Maní, importadores y exportadores coincidieron en que la demanda global seguirá subiendo. Buenas perspectivas para el grano de origen cordobés.

Favio Ré

Más de la mitad del maní que importa la Unión Europea es de origen argentino, que en el caso de este cultivo es casi lo mismo que decir cordobés.

El liderazgo en el viejo continente es indiscutible: según estadísticas aportadas por Marcos Lafuente, representante de la firma Intersnack –principal importador de maní de Europa–, Argentina tiene 55 por ciento de participación, muy por encima del resto de los proveedores más relevantes: Estados Unidos (14 por ciento), China (10) y Brasil (8).

Ese fue uno de los muchos datos que se dieron a conocer durante el primer World Peanut Meeting (Encuentro Mundial del Maní) organizado de manera virtual por la Cámara Argentina que nuclea a las empresas de este sector (CAM).

Con la participación de 14 disertantes de los países productores, exportadores e importadores, 418 inscriptos de 43 países escucharon las perspectivas que hay en materia de oferta y demanda para el mediano y el largo plazo.

Para Argentina, el panorama planteado permite hacer un análisis Foda; es decir, cuáles son las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas que se avizoran para el futuro inmediato.

Luces verdes

Fortalezas. El principal fuerte de Argentina es su presencia dentro del podio de los mayores exportadores mundiales y líder en lo que es la provisión de maní alto oleicos de primera calidad.

En el mercado, la palabra que más temor genera es aflatoxina: una toxina producida por hongos que afectan al maní. El presidente de la CAM, Eduardo Nervi, recordó que Argentina casi no tiene problemas con el hongo, y ese es el principal factor que incide en la alta participación en Europa.

Su principal competidor, Estados Unidos, el año pasado tuvo la peor incidencia de aflatoxinas en una década, según Bob Parker, presidente de la National Peanut Board (Junta Nacional del Maní).

Oportunidades. Por ser una proteína de origen vegetal, y cuyo consumo reduce los niveles de colesterol y de azúcar, en el mundo está creciendo la demanda de alimentos elaborados a base de maní, en el marco de la ola de demanda de alimentos más “saludables”.

En el inicio de la pandemia de Covid-19 y las cuarentenas a nivel global, se registraron fuertes compras por “estoqueo”. Si bien ese ritmo de demanda amainó, la perspectiva es que el mercado continúe en alza.

Daniel Whitehouse, director de Compras del área de nueces de la firma Mars –comercializa las marcas Snickers, Twix y M&M’s–, remarcó que alimentos innovadores, como los helados de manteca de maní, están teniendo una tasa de crecimiento de dos dígitos.

Del mismo modo, Brian Reed, director de nueces, frutas y vegetales de JM Smucker, afirmó que se espera un crecimiento del 94 por ciento hasta 2030 de las ventas de manteca de maní.

Desde el Reino Unido, Peter Robinson, de la firma Sun Valley, concidió: “Para 2025, uno de cada cuatro consumidores será vegetariano o vegano. Por eso el maní tiene que intensificar el mensaje de que es un producto saludable”.

Estas tendencias cualitativas se reflejan en los flujos comerciales. Por ejemplo, las importaciones netas de maní de Europa crecieron 15 por ciento en los últimos cinco años. Asimismo, el consumo doméstico de aceite de maní en China se elevó y Argentina también tiene un rol preponderante: según He Miao, de la compañía Sinopharm, en 2019 fue la principal proveedora de este producto con casi 100 mil toneladas.

Pero lo que más sorpresa generó  fue la proyección expresada por Tushar Thumar, de la firma Khedut Feeds and Foods, una de las procesadoras de maní más grandes de la India: estimó que en cinco años este gigante de 1.300 millones de habitantes podría convertirse en importador neto.

GLOBAL. El 90 por ciento de la producción de maní de Córdoba se exporta con piel o “blancheada” en bolsas de 1,25 toneladas que viajan en contenedores. (Gentileza Cámara del Maní)

“Lo remarqué con un fibrón; es un driver que puede generar un cambio enorme en el mercado. Porque aún si Argentina no captara ese mercado que podría ser de menor calidad, es demanda que necesita oferta y puede generar huecos que nos favorezcan”, manifestó a Agrovoz Luis Macario, director de Gastaldi Hnos y expresidente de la Cámara del Maní.

Luces amarillas

Debilidades. Las políticas públicas son el principal escollo que encuentra la cadena. “Lamentablemente, los impuestos a las exportaciones son parte de nuestra realidad. Los productores llevamos 158 años adaptándonos”, subrayó Eduardo Nervi.

“En Brasil, por ejemplo, hay un Estado que los deja vivir y no sólo no tienen retenciones sino también un tipo de cambio favorable. Hoy están entrando a la cancha ganando 3 a 0”, comparó Macario.

Amenazas. Precisamente, la expansión manisera que viene mostrando el país vecino es el principal frente de tormenta.

Robson Fonseca, gerente de comercio exterior de la cooperativa agroindustrial Coplana, señaló que 15 por ciento de la superficie de caña de azúcar (seis millones de hectáreas) debe rotarse cada año, y que el maní es uno de los cultivos que integra las combinaciones agrícolas. Representa, a modo potencial, un millón de hectáreas, tres veces más que lo que se siembra en Argentina.

En tres años, Brasil pasó de exportar 240 mil toneladas a 280 mil, y espera en 2020 superar las 300 mil. Aunque significa la mitad de lo que envía Argentina, es un crecimiento sostenido que ya genera algunos efectos negativos.

“No nos debilita tanto por el lado de que puedan ingresar a Europa porque tienen muchos problemas de aflatoxina; sí desde el punto de vista comercial porque nos sacan mercados como Rusia y Argelia. Y Europa termina siendo un embudo que si bien va a seguir creciendo, tampoco lo hará a grandes tasas”, admitió Macario.

Fuente: Agrovoz