La cadena del maní, plenamente integrada al mundo | El Economista

Compartimos el informe especial publicado en el diario El Economista, el día 12 de noviembre de 2018.

LA CADENA DEL MANÍ, PLENAMENTE INTEGRADA AL MUNDO

Argentina tienen grandes oportunidades para exportar maní con mayor valor agregado

Por Amalie Ablin Dirección Nacional de Producción de Alimentos y Bebidas*

 

La producción mundial de cultivos oleaginosos avanzó en forma muy dinámica en los últimos años –superando el promedio de la agricultura mundial– destacándose en particular la evolución del complejo manisero. En efecto, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), la producción mundial de maní alcanzó 45,5 millones de toneladas en la campaña 2016/2017, liderada por la República Popular China (RPC) – responsable del 40% del volumen total– y seguida por India (16%), Nigeria (7%), Estados Unidos (EE.UU.,6%), Sudán (3%), Myanmar (3%), Argentina (3%), Indonesia (3%) y Senegal (3%).

 

Por su parte, los principales exportadores mundiales de maní crudo con y sin cáscara (según Comtrade) no sólo incluyen a algunos de los mayores productores, tales como India (31% del total en valor), EE.UU. (27%), y la RPC (6%), sino también a proveedores estructurales en razón de su cultivo excedente, entre los que se destacan Brasil (5%) Myanmar (4%) y Senegal (4%). De igual forma, en lo que concierne a preparaciones de maní, las colocaciones son lideradas por Argentina (38% del total en valor), la RPC (28%), y EE.UU. (11%).

 

Sorprendentemente, con la excepción de la RPC e India –cuyo consumos anuales per cápita rondan los 10 y 4 kilogramos, respectivamente– los demás grandes consumidores a nivel mundial no son productores relevantes, destacándose entre ellos Indonesia (6 kg/hab), la Unión Europea (UE, 5kg/hab.), Canadá y Estados Unidos (ambos con 4 kg/ hab.). Comparativamente, la demanda local de maní es muy reducida, oscilando, según la Cámara Argentina del Maní, en torno a 1 kg per cápita anual, nivel muy inferior al registrado en los tradicionales consumidores.

 

En cuanto a la tendencia del mercado internacional, los especialistas prevén una disminución de la producción mundial de maní en la campaña 2018/19 cercana a 1 millón de toneladas –reduciéndose a 44,6 millones–como resultado de la menor superficie cosechada en EE.UU y Senegal, en contraposición con el récord aguardado en la RPC. Aún cuando tal nivel de cosecha representaría de todas formas el tercer récord productivo más grande de la Historia, se espera que la contracción de la producción, junto a un crecimiento en las importaciones mundiales, conduzca a una retracción de las existencias del 23%.

 

Acorde con los datos del USDA, resulta probable prever en dicho contexto que Argentina, India, China y EE.UU. sigan constituyendo los principales exportadores, aunque sólo la RPC proyecta un crecimiento de las mismas, mientras que las de EE.UU. disminuirían 8% debido, precisamente, a la desaceleración de la demanda de China –exportador e importador simultáneamente–, al mismo tiempo que la UE continuará posicionada como principal importador del mundo.

 

En materia de precios, el maní no permite contar con cotizaciones de referencia, al tratarse de un producto cuya oferta mundial presenta sustanciales diferencias de calidad y variados grados de elaboración, registrándose por ello una gran volatilidad de precios, influenciados por el resultado coyuntural de las campañas en los principales países productores.

 

En cuanto al mercado nacional, la cadena alimentaria del maní presenta ciertas singularidades, ya que se trata de una economía regional, concentrada principalmente -tanto en su etapa primaria como industrial- en la región centro/sur-oeste de la provincia de Córdoba (88%), aunque también se desarrollan cultivos menores en San Luis (7%), La Pampa (3%), e inclusive en Santa Fe, Salta, Buenos Aires y Jujuy. En cualquier caso merece destacarse que la producción se destina casi en su totalidad a los mercados internacionales.

 

Así, las 23 plantas procesadoras que integran al presente la industria elaboradora de maní y sus subproductos se encuentran concentradas en la provincia de Córdoba (95%), seguida por Salta, San Luis y Formosa. De ellas 13 empresas concentraron 90% del valor total exportado de maní y sus derivados, siendo una sola responsable de casi 30% del valor total de las colocaciones externas en 2017.

 

Al respecto, cabe señalar que las estimaciones relativas a la cosecha 2017/18 formuladas por la Cámara Argentina del Maní – sobre la base de datos de la industria al cierre de julio de 2018– debieron ser actualizadas en razón de las mejoras de rendimientos promedio, que alcanzaron a 1,63 ton/ha, arrojando así una producción total de casi 690.000 toneladas de grano. No obstante, la aguda sequía sufrida por la zona núcleo durante el ciclo 2017/18 podría afectar significativamente los rendimientos, previéndose que la producción de maní en grano se reduzca en torno al 21% respecto de la cosecha anterior.

 

En el plano industrial, el cultivo del maní transita una primera transformación con la limpieza y secado, hasta limitar su humedad al 9%, de forma de reducir su tendencia al desarrollo de toxinas. Luego se le retira la primera cáscara que protege al fruto durante su desarrollo –denominada “caja”–obteniéndose así el maní con piel roja, conocido comercialmente como maní con piel. La segunda transformación conlleva una selección destinada a eliminar impurezas y granos dañados o defectuosos, rescatándose el maní apto para consumo humano.

 

Dicho “maní apto para consumo humano” es clasificado por tamaño y color, obteniéndose los conocidos como “maní partido” y “maní tipo confitería”, siendo este último –cuando se destina al consumo interno– objeto de diversos procesos de cocción que dan lugar a productos finales tales como el maní salado con piel (empleado para snacks), maní azucarado para garrapiñadas, turrones, pralinés, y golosinas, así como el confitado, incorporado en tabletas y barras de chocolate. Asimismo, a partir del maní confitería se obtiene el denominado “blancheado”, resultante de un proceso de horneado y eliminación de la piel roja, del cual derivan como productos finales el maní salado (snack) y la manteca de maní.

 

Por su parte, el maní de descarte o defectuoso se destina a la industria oleaginosa para molienda, obteniéndose aceite para consumo humano y harinas proteicas destinadas a la alimentación animal, normalmente aglutinadas en forma de pellets o expellers.

 

En lo que concierne al comercio exterior cabe destacar que las exportaciones de maní con piel y otros maníes crudos decrecieron 28% en valor durante 2017, pasando de 324.000 a 232.000 toneladas. De igual forma se observa una reducción del 40% de las colocaciones externas de este segmento en volumen, contrayéndose de 296 a 178 miles de toneladas.

 

Por el contrario, la exportación de las preparaciones de maní incrementaron su valor en 8%, pasando de U$S 498 a US$ 536 millones, mientras su volumen decreció en igual medida (8%), pasando de 392 a 360 miles de toneladas.

 

En cuanto a las tendencias de la demanda, surge claramente que el mercado mundial evoluciona crecientemente en dirección al maní confitería, y en detrimento de los derivados como el aceite y pellets de menor sofisticación y valor. Al respecto, el producto argentino se ve favorecido por relaciones comerciales consolidadas, así como nuevas oportunidades en mercados incipientes, debiendo aún explorarse más intensamente las oportunidades que se vislumbran en Oriente Medio y Africa. Al mismo tiempo, ante las tendencias de consumo señaladas a nivel mundial se incrementan las posibilidades para los productos con mayor valor agregado, destacándose el maní como snack, y su mezcla con frutos secos en turrones y productos de confitería como chocolate, entre otros.

 

Acorde las estadísticas del Indec, los Países Bajos continúan como principal destino para nuestras exportaciones de maní crudo, absorbiendo casi 60% del total de las colocaciones en valor, seguidos de Rusia (7%), el Reino Unido (5%), Argelia (3%) y Alemania (2%). Sin embargo, cabe relativizar esta información ya que la relevante actividad del puerto de Rotterdam en el mercado del maní determina que muchas de las exportaciones registradas por el Indec hacia el mismo tienen en rigor como destino otros países de la UE, a donde la mercancía es transportada por vía terrestre. Debe destacarse, asimismo, que los contingentes tarifarios -con aranceles reducidos- otorgados por EE.UU. para el maní confitería y la pasta de maní no son cubiertos en su totalidad, desaprovechándose así una oportunidad que merece ser reconsiderada.

Fuente: El Economista