La ruta del maní | TodoManí

Compartimos el artículo publicado por TodoManí, el pasado 11 de junio de 2018.

Para aquellos que solo lo acompañan con cerveza o lo reconocen dentro de un chocolate, les impresionará saber que éste fin de semana se presentaron más de 100 recetas que tenían como protagonista al maní. Desde la famosa sopa, salsas como acompañamiento de carnes, pastas y hasta bebidas alcohólicas. Todos los secretos de un alimento “completo”.
El promedio de consumo de maní en Argentina no llega al kilo por habitante/año. ¿Poco o mucho? Si lo comparamos otros grandes productores como Estados Unidos (3,2 Kg hab/año) o China (3 Kg hab/año) vemos que argentina se ubicamos muy por debajo. Inclusive cuando se lo compara con países de la región como Perú (1,8Kg hab/año) o Bolivia (1,4Kg hab/año) sus niveles de consumo se encuentran por encima, aún cuando Argentina es el primer exportador mundial y uno de los mayores productores.
Sin embargo, ser un gran productor no siempre implica tener un alto nivel de consumo interno. A diferencia de lo que sucede con otras economías regionales como Uva, Limón o Yerba, el maní se encuentra arraigado en una pequeña zona del sur de la provincia de Córdoba donde se cultiva y procesa más del 95% de la producción total.
Pero el hecho de que el área de producción sea pequeña y muy focalizada tampoco explica el bajo nivel de inclusión en nuestra alimentación diaria. La explicación es un poco más compleja y tiene que ver directamente con lo cultural.
Hasta los años 80 y luego de haber deambulado por el norte del país donde se lo utilizaba exclusivamente para la producción de aceite, el maní encontró su lugar en la geografía nacional al sur de la provincia de Córdoba donde, gracias al mejoramiento genético, la producción dio un vuelco.
Consumo humano
De la mano de empresarios inquietos que fueron capaces de mirar más allá de la tranquera y los límites territoriales, que decidieron salir al mundo para que ver que se demandaba y en consecuencia comenzar a producirlo. De esa manera, desde norteamerica llegó una variedad llamada Runner (en honor a su creador) la que se adaptó a los suelos con manejo y tecnologías, logrando un rendimiento muy superior a las utilizadas hasta ese momento en Argentina.
Las características del ambiente argentino (suelo y clima) hicieron que el fruto de esa planta tuviese cualidades que la hacían casi única en su tipo, mucho más atractivas para el paladar. Así fue como estos empresarios readaptaron sus industrias para producir un alimento con la calidad que los consumidores demandaban. Con los años, otros emprendedores los seguirían por detrás.
He aquí uno de los motivos que explica el bajo nivel de consumo. Si bien el cultivo data de una larga historia en argentina, lo cierto es que la producción masiva para consumo humano no es tan antigua y menos aun cuando se habla de una variedad que en la actualidad tiene un nivel de adopción total como sucede con Runner.
Hoy en día Argentina tiene una gran cantidad de empresas que procesan y vende maní a diferentes países del mundo, siendo la Unión Europea el principal destino. Y si bien es cierto que el blancheado lleva la delantera, productos como pasta y aceite continúan en franco crecimiento. ¿Y porque es importante continuar creciendo en éstos productos? “Porque a mayor valor agregado, mayor generación de trabajo” y el resultado son los más de 12.000 puestos directos que se generan en la actualidad en el interior del país.
De ahí la importancia de iniciativas como Sabores del Maní, un festival regional que de a poco va tomando mayor dimensión y que de la mano de las instituciones públicas, privadas y de las empresas de la región que año a año van aumentando la apuesta en el mercado interno con más participación y difusión.
Porque lo más importante aquí es que el maní es un “alimento completo” desde el punto de vista nutricional, su consumo diario está recomendado por los expertos en el cuidado de la salud humana por su alto contenido de ácidos grasos no saturados, fibra, vitaminas y antioxidantes.
Hasta ahora, argentina no ha tenido que recurrir a éste tipo de fuentes proteicas por tener otras de mayor producción, sin embargo, la alimentación está cambiando, las sociedades demandan productos de mayor calidad y valor nutricional lo que abre una gran ventana para éste tipo de frutos secos, lo que ha sido leído por el clúster manisero y las entidades encargadas de difundir su consumo.
Por Luciano Aguilar – Redacción TodoMani